sábado, 22 de diciembre de 2007

Ilustraciones sueltas IX

Ruinas
(2001)
(Plumín y tinta china)



Mujer con fondo azul

(1997)

(Lápices de colores y crayones)

La primera versión (la de arriba) es de la época en que pretendía ser muy realista (tenía 15 años). La idea creo que la saqué de una publicidad de perfume. Unos años después (2004) intenté hacer dos variaciones con la PC. Como dije antes, las herramientas digitales me son ajenas en un 99% (por el momento), por lo que no deben ser tomadas muy en serio, aunque el resultado me parece bonito.


Mujer con fondo azul- Variación I

(2004)



Mujer con fondo azul- Variación II

(2004)

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Descenso

Sobre Descenso
Segundo libro de Lucas Moreno (Salta, 1983. Autor, además, de la antología de cuentos"Los que caminen entre ruinas", la novela aún inédita "El movimiento" y un sinfín de relatos breves, poemas satíricos, ensayos, teatro, etc. ). Descenso es un poema en prosa, un ensayo sobre la maldad humana, una novela poética y una obra multimedia. Consta de un extensísimo prólogo, dos decenas de cantos divididos en dos partes (Infancia y Adolescencia) y un epílogo. Además, incluye una pequeña pero sólida trilogía teatral titulada "Las voluntades". La obra lleva 30 ilustraciones de Mateo Lusa entintadas por quien escribe y 2 horas de banda sonora original de Martín Prósperi. Fue el único trabajo en conjunto realizado por "Los profanadores del SAn Jerónimo" (luego, Los lloradores de la Independencia) antes de convertirse en El Vaso Ruso. Pero esa es otra historia. Fue un año de trabajo entre una cosa y la otra. El volumen vió la luz en marzo de 2005.
Aquí les dejo una muestra gratis
¡Cuidado, lector en potencia!
Nadie debe aproximarse a esta
obra aberrante: su texto, sus ilustraciones y
su música son el fruto amargo de
mentes confundidas y depravadas.

Mas si vuestra decisión es
Adentrarte a este peregrinaje en
constante declive, pues reunid todo
vuestro coraje para alcanzar la
revelación oculta en la más remota
profundidad del Descenso

(Sinopsis de Lucas Moreno para Descenso)
Tipografía Descenso
(2004)
(Rotulador)
Este es el modelo de letra (diseñada por mi) que le propuse a Lucas Moreno para los títulos de su libro. Finalmente, le gustó y quedó.
Tres ilustraciones de Descenso

(Dibujos de Mateo Lusa, Tintas de Gustavo Navarro Horñiacek)




Si desean conocer más de la obra de Mateo Lusa y Lucas Moreno, visiten:

http://www.historietareficul.blogspot.com/

Actualmente, Martín Prósperi se dedica a la fotografía y dice haber abandonado la música para siempre.

Para escuchar algo de la banda sonora del libro, visiten:

Ilustraciones sueltas VIII

Al perdedor
(2004)
(Tinta china, plumín y fibrón negro)
En una época, se me dió por hacer teatro. Esta es la ilustración que hice para el programa de la obra que hicimos a fin de ese año: Al perdedor, de Osvaldo Dragún.

Escalera medieval

(2004)

(Tinta china, plumín y pincel)

Creo que no salió muy inspirado. Recuerdo que lo hice una noche que estaba engripado y no podría dormir.


Oda a Zoka

(2004)

(Tinta china, plumín y lápices de colores)

En una época, solíamos frecuentar- a diario- con Mateo Lusa un lugar de comidas rápidas llamado Zoka. Quedaba detrás del Patio Olmos, por la Obispo Trejo. De tanto ir al lugar, le creamos historia y mitología ad hoc. Un día, Mateo sintió que la inspiración invadía su cuerpo a través del olor a fritura de las papas. Tanta fue la inspiración, que improvisó los versos de la "Oda a Zoka". Para hacer una presentación formal, le dibujó los trovadores y yo me encargué de las tintas, los colores y las letras góticas. Se lo obsequiamos humildemente al dueño, un tipo muy parecido a Michael Keaton. Jamás logramos ni siquiera un descuento, pero al menos la tuvieron colgada en la pared del negocio durante todo ese año.

Ilustraciones sueltas VII

De la Sota muda gente de las villas a casas prefabricadas
(2004)
(Tinta china y plumín)
En la facultad hubo alguien que hizo una nota para una materia sobre el tema. La consigna era presentar una maqueta de revista con algunas ilustraciones. Por esta me pagaron, aunque no mucho.


Sindicalista errante

(2006)

(Tinta china, plumín y fibrón negro)

Alguien que hizo una nota sobre éste tipo que se la pasa vociferando frente a la Legislatura me pidió que le saque una foto. Como el tipo se negaba y no había forma de acercársele, hice un dibujo. Ni a la revista Umbrales, ni a La Voz del Interior, ni al autor de la nota le gustó éste dibujo.

Cloacas que rebalsan en Córdoba

(2004)

(Tinta china, plumín y fibrón negro)

Otra persona de la facultad me pidió un chiste sobre el tema, aquí está.


Aumento de tarifas de agua potable en Río Ceballos

(2004)

(Tinta china, plumín y fibrón negro)

Otro chiste por encargo.

Lesiones internas





El Otro

(2004)

(Lápiz de grafito y un leve retoque digital)

Ilustración para el decorado de una película en la que participé (Nunca estrenada). No puedo entrar en detalles para evitar problemas legales.



Fragmentario
Otra ilustración para un poema de Guillermo García, publicado en GRammatikón, a fines de 2003 (Tinta china y lápiz)
....................

en esa triunfante aritmética de la suerte;
El lugar de la prudencia y de la esperanza
se ve en el reflejo de nuestro rostro.
Y siguen tentadas las muecas de los pezones,
de las sábanas bajas y blancas,
de los intentos del corazón;
sumar(nos) palabras de perdón,
de madrugadas y de silencios,
ser migas de pan acercándose a la boca de la cama,
y escuchando como el bemol de la noche excita
las palmas en el pezón de la Luna.

La poesía degenera tiempos,
come del plato de las putas y vomita
las voces que no se van a despertar.
La dejadez y repulsión de esa mujer y de esta
lloran y sangran brumas de los labios.
Reciedumbre que fue a golpear las puertas
cuando la Luna arrancaba las cadenas de los árboles;
ya se convierten tus manos en mañana,
mi plato vacío en fuego,
tu sombra en aislamiento de pisadas.
Línea triunfante entre la suerte y la furia de dos brumas
que hoy sólo pudieron darse una roja saliva de perdón,
....................................

O.B.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Tres ninfas

Ninfa I
(2004)
(Lápices acuarelables en seco)

Ninfa II

(2004)

(Lápices acuarelables en seco)


Ninfa III

(2004)

(Lápices acuarelables en seco)

Ilustraciones sueltas VI

Historia del panteón de naipes
(2005)
(Tinta china y plumín)
Ilustración para el cuento homónimo de Lucas Moreno, publicado en El Vaso Ruso N° 2 (Diciembre de 2006). Aquí abajo, el texto completo.
1


EL PANTEÓN DE NAIPES


Érase una niña triste que vivía solitariamente con su anciano padre. Los ventosos
días arrastraban una vida de reclusión en una pequeña y vieja casita. Allí, en esa
humilde morada, la niña se dedicaba exclusivamente a cuidar de su padre enfermo. Oh,
amarga tarea, pues mientras cocinaba para su amado padre y limpiaba su aposento,
conciencia tenía de las pocas esperanzas de salvación que para él quedaban.
Sin embargo, durante el día existía un momento, un momento tan solo, en el cual la
conciencia de muerte no existía: los atardeceres, cuando la triste niña jugaba a los
naipes con su padre para deslizar más agradablemente el fin de aquellas duras jornadas.
Cuán agradable la pasaban con los encantos de corazones, picas, tréboles y diamantes,
pues cuán hermosas evasiones eran.
Un atardecer, mientras con simpatía se miraban a los ojos después de una animada
partida, el padre, poniendo súbitamente un vozarrón serio, pero sin olvidar la terneza de
su ancianidad, le dijo a su hija:
—Niñita mía, poco me queda en este mundo. Tú lo sabes: mi hora está cerca, y no
quiero que sufras mi ausencia cuando yo no esté. ¿Cuáles serán tus razones una vez que
muera?
—Padre, padre —dijo la niña con mirada temblorosa y voz quebrada—, no habléis
así, no digáis eso...
—No, hijita mía, no te engañes —replicó el padre. Para consolarla le acarició la
mejilla, ahora húmeda, y prosiguió: —Sé cuánto amas a este desdichado anciano, pero
debes ser realista. ¿Qué harás después?
La niña calló un momento. Ella sabía que su padre moriría, pero jamás había pensado
qué sería de su vida cuando quedase sola. Angustiada por la ausencia de respuesta, no
contestó palabra, arropó a su padre y se fue a dormir. Al amanecer, la niña había tomado
la siguiente determinación, que de este modo expresó a su padre:
—Padre amado, dolorosamente entiendo que tu fin está próximo. Y es cierto que
desconozco cuál será mi destino cuando tú estés ausente, pero sí sé cuál es mi destino
mientras tú vivas, y no sólo es cuidarte atentamente, sino que también es darte toda la
gloria que mereces por ser tan buen Padre. Oh, Padre, de mi destino el tiempo dirá, pero
a partir de ahora, comenzaré a construir el panteón más hermoso y grande que jamás
hayas visto, para que allí mores en espíritu, suntuosa y eternamente, y dejes atrás la
tristeza de estos días terrenales.
—¡Niñita mía! —exclamó el anciano padre conmovido—, ¿cómo edificarás un
panteón con tus débiles brazos?
La niña, confundida, tomó improvisadamente el mazo de cartas que usaban para
jugar durante los atardeceres, y le dijo a su padre, solemnemente:
—Pues Padre, te haré un bello Panteón de Naipes...
Y así la niña comenzó a edificar, con gran paciencia, el más perfecto y glorioso
panteón de naipes. Lo construía en el patio de la humilde morada, y mucho le costaba,
puesto que esos días eran particularmente ventosos. Las brisas derribaban lo que con
esfuerzo se había alzado momentos antes. La niña, desesperanzada por tantas
construcciones caídas y entendiendo lo utópico de su tarea, estuvo a punto de resignar
su promesa, pero en ese mismo instante el viento, misteriosamente, dejó de soplar. Ni
una imperceptible brisa susurraba en el ambiente. La asombrada niña recomenzó su
construcción. Como el viento no soplaba, el panteón podía ganar en magnificencia.
Finalmente llegó aquel atardecer en que la última carta coronó el panteón, y la niña
corrió a su padre para anunciarle la buena nueva.
2
Lo encontró yaciendo en su lecho, sin vida. Mucho lloró la niña ese momento. Pero
una vez compuesta, supo que debía consumar su promesa, y llevó el cuerpo de su
querido padre al panteón. Dentro la niña reposó el cuerpo, y allí tuvo la necesidad de
despedir a su padre con un último llanto. Y fue en ese entonces, mientras la niña lloraba
a su padre por última vez que, misteriosamente, una gran ráfaga sopló con furia sobre el
panteón de naipes… Estos, unos tras otros, comenzaron a danzar en el aire. Así todos
los naipes del hermoso panteón se desperdigaron y perdieron por el cielo, y el patio de
la pequeña y vieja casita donde vivía la niña con su anciano padre, quedó vacío,
completamente vacío.


Bruja metalera

(2004)

(Tinta china, plumín, marcador negro y lápiz de grafito)

Con la intención de hacerse un tatuaje, un compañero de la facultad de ese entonces me encargó el dibujo de la bruja metalera. Si se lo tatuó o no, aún no lo sé.


J. A.

(2005)

(Tinta china, plumín y pincel)

Carictura de un tipo que existe y vive en Córdoba (Motivo por el cual no pongo su nombre completo). Me lo crucé en una fiesta y casi lo convertimos en protagonista de una película. Actualmente, trabaja en una fundación que está al lado de mi casa. Córdoba es chica, muy chica.



Escritor de terror
(2005)
(Bolígrafo negro)
Al terminarlo, me di cuenta del gran parecido con el escritor galés Arthur Machen. Mucho tiempo después, lo convertí en protagonista de un comic llamado Pero seguía allí (de pronta aparición por estos lados).

Ilustraciones sueltas V

Lady Madelaine Zoka
(2004)
(Grafito ligeramente retocado digitalmente)
Por increíble que parezca, este retrato imaginario, hecho en un momento de ocio, es exactamente igual a una chica que conocí cuatro meses más tarde. Cosas que pasan.

(2005)

(Tinta china y plumín)

Este dibujo ilustraba un artículo, también mío, que fue publicado en Grammatikon Nº 12 en el año 2005. El artículo se titulaba "Una escalera al infierno" y hablaba de la relación de Led Zeppelin con el ocultismo. Aquí abajo, adjunto el texto completo

Una escalera al infierno

En algún oscuro momento de mi adolescencia en que trabé insólita y efímera amistad con un grupo de cristianos, éstos me invitaron a rechazar el hasta entonces para mi casi desconocido rock’n roll secular (hasta ese entonces escuchaba música clásica, pero esa es otra historia). El caballito de batalla con el que pretendieron sumarme a sus huestes era un documental titulado “Highway To Hell” (“Carretera al Infierno”), en dónde se hablaba de las infames, oscuras y -en algunos casos- sangrientas prácticas ocultistas de las más conocidas bandas de las últimas cuatro décadas. Desde los Beatles hasta Nirvana, pasando por AC/DC o Queen, ningún grupo o músico quedaba a salvo del fuego inquisidor de esa cámara.
Siguiendo la etimología, la palabra ocultismo proviene del latín occulere, que significa ocultar. El mismo se basa en conocimientos y prácticas acerca de las misteriosas fuerzas que gobiernan el universo y lo que éste contiene; entre otras cosas, la voluntad y el destino humano… lo cual no parece haber sido muy eficaz para una banda extinta hace casi veinticinco años, como es el caso de Led Zeppelín.
Según sus detractores, no es muy difícil hallar en sus líricas referencias a las enseñanzas de la religión Wicca (neopaganismo celta con toques New Age y muchos adeptos en países nórdicos y anglosajones), como citas al pensamiento del fundador de la Wicca: Aleister Crowley.
Crowley (el mismo al que Ozzy Osbourne dedicó la canción Mr. Crowley), creador de la Logia de Telemma, nació en Irlanda en 1875 y murió adicto a la heroína en 1947 luego de haber sido expulsado de Italia por orden del Duce, a causa de practicar magia sexual y orgías con menores en una abadía de su propiedad en Trieste. La máxima fundamental de su doctrina es “Haz lo que quieras, será tu ley”, máxima que ha servido para que más de uno justifique “filosóficamente” violaciones y crímenes rituales.
Aparte de la viola, otro de los amores del Sr. Page ha sido el coleccionismo de objetos ocultistas y su práctica. Amén de que es el actual propietario de la mansión que perteneció a Mr. Crowley en vida, mansión que- se dice- está maldita por haber sido construida sobre las ruinas de una iglesia que ardió con feligreses y todo. Para más datos, fue en ésta vivienda en dónde murió Bonham, baterista de Led Zeppelin. Por si esto fuera poco, cuenta la leyenda que en el prensaje de la parte estéril del vinilo del tercer LP del grupo, Jimmy Page incluyó -por su cuenta y sin consulta con los demás miembros- la frase “Haz lo que quieras”.
Tanto Page como los otros afirmaron siempre no tener nada que ver con el satanismo. Pese a eso, menos John Paul Jones (Bajo y teclados), todos han sido acusados de haber vendido su alma al diablo a cambio de fama, dinero y poder. Esta sería la razón por la que Jones ha sido el único en no sufrir desgracias. Aparte de la muerte del baterista, se cuenta la del hijo de cinco años de Robert Plant (voz), en 1977, a causa de una enfermedad infecciosa. El mismo Plant acusó a Page de haber sido el causante, debido a su afición a la magia, acusación hecha en su momento de mayor alcoholismo por razones arriba dichas.
Más allá de los rumores y de que nunca hacen mención explícita pro o contra cristiana en ninguna de sus letras, sí hay referencias (bastante traídas de los pelos, pero no por ello contradictorias) al dios Pan (que Crowley identifica con Lucifer) y otras figuras del ocultismo celta, como la Madre del Sauce, etc.
En su momento se habló de todo esto, como también se habló de campañas de desprestigio por parte de la prensa norteamericana hacia una banda que inauguró la era de los megarecitales. Lo cierto es que, el mito de que el rock proviene del infierno es tan viejo como la leyenda de Robert Johnson y su pacto con el diablo en un cruce de caminos en los lejanos comienzos del siglo XX. Creer -aún hoy en día- que alguien pretenda difundir conocimientos esotéricos que siempre estuvieron allí mediante el rock, es como creer que los vampiros sigan habitando en cementerios poblados de crucifijos.
¿A qué se dedicaban los cristianos antes de vapulear a las bandas de rock? Pregúntenle a Paganini, a Galileo y a Giordano Bruno, que de esto saben. Gustavo Navarro Horñiacek.

Pirótica

(2004)

(Tinta china, plumín y marcador negro)

Ilustración para un poema de Guillermo García para Grammatikón Nº 9, publicado a fines de 2004. Abajo, el poema completo.

PIROTICA

Fuego, fósforo, fuerza,
Roja cabeza de humo,
Cuerpo de madera,
Sin cabeza.
Espera en rojo.
Olor que arde.
Quemado y tierra;
Un secreto, con un olor
Que arde, que tarde.
Un libro con ojos:
Hojas que miran
Una soledad en espera.
Pureza de ojos, cocina de brazos.
Analogía de dos cosas,
Rompe un tercero terrible,
En caligrafía dispersa y circular.
Y yo en casa,
Tejequeteteje,
Hasta que cierren todos
Los puntos-palabras-pensamientos.
Hice lo que lees, ya llegaste.

O.B.

Ilustraciones sueltas IV

La mansión de las lágrimas
(2004)

(Tinta china, plumín y marcador negro)

En un trabajo de la facultad había que incluir- a modo de cierre- un poema ilustrado. Dicho poema era La mansión de las lágrimas y hablaba del cementerio San jerónimo y sus leyendas.


Dragón




(2001)




(Tinta china y plumín)





Cristo ruso

(2005)

(Tinta china, plumín y marcador negro)

Muy poca gente tuvo el raro privilegio de poseer un ejemplar del Vaso Ruso o, o Vaso Ruso piloto. Este dibujo fue la portada de la primera tirada de 20 ejemplares. Eran de distribución gratuita y se acabaron en un día. Ni los creadores tienen uno.


Ilustraciones Sueltas III

Danza macabra
(2004)
(Grafito y portaminas)

Galería

(2004)

(Tinta china, plumín y marcador negro)


Dudas y pierdes

(2005)

(Tinta china, plumín y marcador negro)

Ilustraciones sueltas II

Noctámbulo
(2003)
(Grafito)



Yo soy la puerta

(2004)

(Tinta china, plumín y marcador negro)

Publicado en El Vaso Ruso 0 o Vaso Ruso piloto en 2005.

Adiós

(2004)

(Tinta china, plumín y marcador negro)

sábado, 24 de noviembre de 2007

Tres retratos del siglo XX

Alban Berg
(1885- 1935)
Compositor austríaco
(Tinta china, plumín y pincel, 2005)

Edgar Varèse

(1885- 1965)

Compositor Francés

(Tinta china, plumín y pincel, 2005)


Ludwig Wittgenstein

(1889-1951)

Filósofo austríaco

(Tinta china, plumín y pincel, 2005)

Ilustraciones sueltas

Del otro lado de la muralla del sueño
(Collage, tinta china, acuarela, tinta dorada y grafito)
(2000)
Es la portada de un cuento homónimo, también escrito por mi.
Como el paso de los años me hace dudar de su calidad literaria,
prefiero poner aquí sólamente la ilustración.

Camposanto
(2003)
(Tinta china, plumín y grafito)

Sin título
(2003)
(Lápiz de grafito y portaminas)

El Escribiente
(2004)
(Tinta china, plumín y pincel)

Balcón

(2004)

(Tinta china y plumín)